1) La felicidad jajaja: Es importante saber la fórmula de ‘Padres Felices = Hijos Felices’. Hablamos de la felicidad real, de la cultivada, de la permanente, de la que hace que, a pesar de las circunstancias, siempre miremos hacia delante y crezcamos con las situaciones. De esa que contiene el agradecimiento como actitud, la misma que permite disfrutar de las cosas, vivir en presente, y mirar al futuro para poder proyectar propósitos de vida. Si los padres optamos por esta fórmula, nuestros hijos entrarán en ella. 2) Cuidado y amabilidad: Es primordial tener una vida plena y amable con uno mismo, que permita educar y atender desde la abundancia y desde la cual sentirse cómodos. La amabilidad nos llena y hace mucho para la nutrición familiar. 3) Respeto en familia: Se deben evitar las discusiones de pareja delante de los niños, pero sí propicia charlar y discrepar de manera asertiva, esto hará entender que se puede opinar diferente y expresarse, pero también escuchar e integrar la opinión de otros, algo vital para ser feliz. Si la pareja se respeta, se coordina, se divierte, se admiran, se quiere y se cuida, esto hará muchísimo para favorecer la armonía familiar. 4) Empareja2: Si los padres son conscientes de que ellos son los adultos y que ambos deben dedicarse a la crianza, educación y cuidado de los hijos, y además entienden que es saludable buscar espacios para la propia pareja pero teniendo en cuenta que hay personas que dependen de ellos, estarán apoyando mucho la armonía familiar. Estos entenderán lo importante que es buscar espacios de reconexión para los dos, a la vez que comprenderán y sabrán encontrar el momento adecuado entendiendo con amor las circunstancias de la paternidad. 5) Dedicación y límites: Es muy importante saber que “los niños que crecen con límites son más felices, y serán adultos más adaptados y con capacidad para afrontar adversidades”. La clave de los mismos está en saber cómo ponerlos, cuándo, en qué momentos y conocer también cómo explicarlos. Es necesario, tanto para ellos como para los adultos, saber dónde se encuentra el límite de las cosas, conocer las actuaciones que esperamos de ellos (que estudien, que coman, duerman o pidan algo manera adaptad) y las consecuencias que tendrán en su día a día las acciones que realicen. 6) La importancia de expresar y de escuchar: Es muy importante que nos demos, y también les dediquemos a ellos, ese tiempo para explicarles lo que sucede o lo que sentimos, que estamos cansados, que nos vamos a trabajar, o nos vamos de viaje, o que lo que estaban haciendo no está bien, así como lo especiales que son para nosotros, lo que los queremos y todo lo que nos gusta de ellos. 7) Reforzar y valorar sus aptitudes y actitudes: Se debe aceptar y reconocer quiénes somos, con nuestras aptitudes y nuestras dificultades. Resulta muy valioso para la educación que nos refuercen el valor de la actitud como pilar de vida para desarrollar lo que deseamos: ser felices y vivir en armonía.

Leaderboard

Visual style

Options

Switch template

Continue editing: ?